PELICULEROS

domingo, 30 de diciembre de 2007

Senza Fine

Me dolía el cuerpo pensando que no vendrías....

Piensa que un médico te sienta en una sala de espera vacía, te da un caramelo de jengibre y te dice que tu camino de baldosas amarillas se acaba en un mes...Ni más ni menos, 30 días. Y a ti sólo se te ocurre pensar que tienes que grabar cintas de cassete con mensajes de cumpleaños para tus hijos hasta que cumplan los 18...cintas con todos esos consejos que ya no podrás darles en persona. Y, a pesar de que tienes un marido encantador que es fan de Kurt Cobain, necesitas saber que puedes conseguir que alguien se enamore de ti...y la respuesta que alguien te da es: me dolía el cuerpo pensando que no vendrías...Y así descubres que hay una persona que te echará de menos de una manera especial, alguien que se convierte en la única persona que te conoce de verdad...

Hay películas que son como el libro gordo de Petete, aprendes más con ellas que con cienmil libros...Un canto a la vida desde la muerte, una historia con la que necesitas salir a la calle mientras llueve, cerrar los ojos, notar las gotas de agua en la cara y sentirte vivo...



Ahora pensad en un supermercado...todo se para alrededor y los cajeros se ponen a bailar, los clientes meten sus cosas en los carros al ritmo de "Senza Fine"...y de repente descubres que estás vivo...algo tan importante sólo cuando te das cuenta de que te vas en 30 días...



Mi vida sin mí de Isabel Coixet

viernes, 28 de diciembre de 2007

Yo quiero marcha, marcha...

Hoy propongo un trato.

...tenéis que volver a la Navidad de hace muchos años, al diciembre de cuando éramos unos mocosos y salíamos a la calle del pueblo a jugar. Haced un viaje a la época en que llevábamos chándals con rodilleras y coderas pegadas con la plancha por nuestras madres para que no se vieran los rotos. A esa Navidad en que merendábamos un cola cao mientras veíamos Club Disney o aprendíamos a decir Supercalifragilísticoespialidoso con la enésima reposición por televisión de Mary Poppins.

¿Lo habéis hecho ya? Muy bien. Pues ahora teneís que quitaros la vergüenza...os será más fácil si lo hacéis como si fuera ropa, la cogéis y os la sacáis por la cabeza mandándola directamente al cesto de la ropa sucia. ¿Ya está? Muy bien, repasemos: os sentíis como los niños pequeños que éramos y no tenéis vergüenza...

Pues entonces poned este vídeo y bailad...pero no vale cualquier baile, tenéis que saltar y saltar aunque sea encima de la cama, dando vueltas por la habitación, tropezándoos, riéndoos hasta que os duela la barriga...

La película es Madagascar y hoy sólo os puedo decir: Yo quiero marcha, marcha...tú quieres marcha, marcha...¡¡Marcha!!


jueves, 27 de diciembre de 2007

¿Quieres saber qué es lo que más me gusta de ti?

Cierra los ojos...toca la cara de esa persona: su boca, sus ojos, su nariz, sus labios, el trocito de flequillo que le cae sobre la frente...Olvídate de lo que ves con los ojos, de la apariencia física, de todo aquello que se irá perdiendo con los años y que no vale nada más que para los que no merecen la pena...

Cierra los ojos y toca...y piensa porque sientes ese nudo en el estómago a pesar de no ver nada. Piensa que es lo que te gusta de eso que sientes en la yema de los dedos...

...me gustas porque me rechazaste, que eres delicado, que estás asustado, que eres guapo, que estás fuera, que me provocas ternura, que me excitas...





Gracias Daniel Sánchez Arévalo por esta joya...

miércoles, 26 de diciembre de 2007

355 días de cine



355 días (recordad que esa es la duración del año bohemio y revolucionario) dan para ver mucho cine, algunas obras maestras, muchos bodrios y alguna que otra película que pasa a formar parte de ti y de tu peculiar manera de ver el mundo. Estas son las 10 mejores películas que he podido ver en una sala de cine en estos 355 días...algunas indiscutibles genialidades y otras más que discutibles pero así soy yo, todo cabe dentro de mi peculiar gusto. Así que llévense las manos a la cabeza aquellos que no saben ver más allá de sus narices porque algunas de las películas incluidas en esta lista les dolerán mucho...pero este es mi top ten de 2007 en orden de preferencias:


1. Deseo, peligro de Ang Lee. Una historia de amor dolorosa, contenida y pausada que explota en las escenas de cama filmadas con un sentido del sexo explícito que quita el aliento, rozando por momentos el porno pero manteniendo una historia apasionante que justifica tanto realismo. Genial el tratamiento de una historia de amor imposible condenada a la tragedia pero perfectamente comprensible...Puro arte.


2. El Orfanato de J.A.Bayona. Hay que ver cómo somos los españoles. Después de que esta película haya arrasado en taquilla, haya salvado un año catastrófico para nuestro cine, haya conseguido convertir una cinta española en la película que todo el mundo quiere ver....pues ahora lo que se lleva es decir que la película no es para tanto y que Belén Rueda es muy floja como actriz. Pues no, para mí ha sido una de las experiencias más aterradoras de mi vida aparte de ser la segunda película de terror (junto con El sexto sentido) que me ha hecho llorar. Bayona consigue un cuento cruel sobre hacerse mayor, sobre los miedos infantiles y a la vez es capaz de crear un poderoso drama sobre la pérdida. Belén Rueda se deja el alma y las tripas en su interpretación y eso es indiscutible...el momentazo del grito final te deja los nervios echos polvo y los ojos lagrimeantes porque eres capaz de entender el infierno al que ha bajado esa pobre mujer.


3. Bajo las estrellas de Félix Viscarret. Rodada cámara en mano y con una estética de cine independiente, esta película acaba siendo una historia triste y divertida sobre lo mierda que es la vida. Alberto San Juan lo borda en su papel de perdedor encantador (aparte de lo asquerosamente guapo que sale en su dejadez) y la relación con Violeta Rodríguez desprende verdad y ternura...a partir de ahora te voy a llamar puerquita. Una tragicomedia tierna, triste, divertida pero optimista. Una obra maestra con las mejores interpretaciones del año...Eso sí, la película pertenece a Alberto San Juan que la hace suya de una manera brutal...y no me cansaré de decirlo: que bien le sienta un buen guión a este hombre (y que buenísimo que está con esas barbas y ese aspecto de dejado de la vida)
4.Rec de Jaume Balagueró y Paco Plaza. Simplemente se merece estar aquí por algo muy simple: nunca jamás había pasado tanto miedo en mi vida...tuve que dormir con la luz encendida dos o tres noches y aún no sé si podré volver a verla. Acojonado es poco, salí del cine con taquicardia....
5. Ratatouille de Brad Bird. Pixar sigue siendo el Dios de la animación. Después de la insoportable Cars (la única película, junto con Independence Day, que consiguió que me durmiera en un cine) nos devuelven un peliculón con un guión que ya quisieran muchas películas de imagen real. Entrañable, ácida, divertida, con ritmo...pocas pegas a un pedazo de joya del cine en general, no sólo del de animación.
6. DreamGirls de Bill Condon. Un poco simplona en su planteamiento (típica peli bigger than life sobre cómo un trío de cantantes descubre que la fama no es tan bonita como la pintan) pero brutal, espectacular y genial en el resultado final. Un musical como Dios manda, con todo orquestado alrededor de un reparto de lujo (hasta Beyoncé esta bien) que se deja la piel en esta historia de superación personal que tanto me gusta. Impresionante la música negra de los números musicales, sobretodo en el espectacular principio. Lo mejor, desde luego, esa Jennifer Hudson (una de las concursantes de American Idol, el OT americano) que se come la película, la pantalla y al Oscar, que bien merecido que se lo ganó. Para muestra este numerazo con el que me tuve que contener para no levantarme y aplaudir en mitad de la sesión:

7. 28 semanas después de Juan Carlos Fresnadillo. La demostración de que el cine de terror puede ser la mejor manera de abordar un tema político. Porque esta película no deja de ser una escalofriante metáfora de los genocidios que se cometen en los conflictos bélicos. Impactante, aterradora, brutal, escalofriante, inteligentísima...se me acaban los elogios para este pedazo de obra maestra. La viví en el cine como pocas, sobretodo porque fuí víctima de una gripe repentina que me hizo verla con 40 de fiebre...es difícil quedarse con sólo una cosa pero todavía se me pone la piel de gallina si recuerdo el clímax final en el metro de Londres, la peor pesadilla para todos los que tenemos miedo a la oscuridad.
8. ¿Por qué se frotan las patitas? de Álvaro Begines. Descubrimiento tardío pero agradable, de esas películas que las ves y es como si tuvieras un flechazo instantáneo. Delirante musical a ritmo de flamenco sobre tres generaciones de mujeres (abuela, madre e hija) que emprenden un viaje hacia ninguna parte que no es sino un trayecto hacia ellas mismas y lo que eran. Divertidísima y surrealista, lo mejor un Raúl Arévalo arrebatador en su papel de hippie pasado de vueltas y siempre acompañada de una perra esquelética...se llama Ano, pero no por el culo sino porque está igual de flaca que una anoréxica.
9. En busca de la felicidad de Gabrielle Muccino. Porque sí, que vale, que es ñoña y blandengue y juega con los sentimientos del espectador. Pero ¿y qué cojones tiene eso de malo? Yo disfruté como un enano agarrado a mi klenex arrugado y deshecho en mocos por la historia de Chris (un enorme e impresionantemente buen actor Will Smith) y su hijo pequeño. Y sí, al final la superación personal se produce y consiguen su sueño...y sí, eso es ñoño...y sí, me lo pasé bomba en el cine. Para mí es, sin duda, la nueva La fuerza del cariño.
10. Hairspray de Adam Shanckman. Porque es impagable ver a JOhn Travolta convertido en una mujer obesa y cantarina; por lo encantadora que es la protagonista Nikky Blomsky (una especie de croqueta humana para abrazar); porque te ríes y te da un chute brutal de buen rollo y optimismo; porque sales del cine cantando y bailando....y porque tiene el momentazo del año, ese que te tienes que poner cuando estás triste y gris. Simplemente escucha esto, ponte los zapatos de bailar, coge el bote de laca y príngate...y recuerda: You can´t stop the beat!!

martes, 25 de diciembre de 2007

Wellcome home my dear Michael...

Por Navidad vuelven muchas cosas a casa...el turrón, los hijos pródigos, los adornos de Navidad guardados en el armario de las cosas inútiles, los villancicos, Ramón García y las campanadas...

Pero lo mejor de todo es que Michael Myers vuelve a Haddonfied (Illinois) el 4 de enero con su máscara blanca, su mono azul y su gigantesco cuchillo de cocina. Wellcome home my dear Michael!
En 1978 John Carpenter revolucionaría el cine norteamericano con una modesta producción de terror llamada Halloween donde daba forma al hombre del saco en una historia elegante, terrorífica y tan simple como eficaz: en la noche de Halloween de 1965 el niño Michael Myers asesina brutalmente a su hermana con un cuchillo de cocina y escondido tras una máscara de payaso. Tras ser internado en un manicomio queda al cargo del Dr.Loomis que llega a una conclusión devastadora: tras los ojos de ese paciente se esconde el mal absoluto, el terror sin explicación, la crueldad de alguien que no necesita razones ni justificación para matar...En la víspera de Halloween de 1978, Michael escapa y se dirige a su pueblo natal, Haddonfield, donde será el protagonista de una masacre con un objetivo claro: Laurie Strode, una estudiante que trabaja de canguro y que verá cómo los miedos del niño al que vigila son más reales de lo que nunca imaginó...Laurie, tengo miedo. El hombre del saco está en la puerta....

Halloween se convirtió en la película independiente más rentable y taquillera de la historia y mantuvo este título hasta el estreno en 1999 de El proyecto de la bruja de Blair. ¿Por qué? Porque Carpenter consiguió una película simple, sencilla pero aterradora y efectista como pocas. El gran acierto es el juego de malabares que el director hace para materializar en Michael Myers todos nuestros miedos infantiles; de hecho, los niños a los que las jóvenes protagonistas cuidan son los primeros en ver al serial-killer y lo confunden con el hombre del saco, a lo que las despreocupadas protagonistas no hacen demasiado caso. El oto gran acierto es el protagonismo de una debutante Jamie Lee Curtis en el papel de Laurie Strode, la joven responsable y mojigata que acaba convirtiendo la noche de Halloween en una desesperada lucha por sobrevivir. Pocas veces los protagonistas de una película de terror son tan bien construidos que consiguen una identificación con el público al 100%...es decir, no queremos ver cómo muere sino que le gritamos que corra por tal sitio, que se esconda en tal otro o que coja tal cuchillo para defenderse. Halloween nos dejó para el recuerdo unos travellings elegantes y que ponen los nervios de punta porque capturan la tranquilidad de un pueblo aburrido y estúpido que no sabe la que se le viene encima, la tranquilidad del american way of life que nos enseña los monstruos aterradores que es capaz de crear detrás de sus casas blancas perfectas.

Para el recuerdo nos deja la secuencia aterradora en que Laurie se esconde de Michael en un armario y es atacada por el asesino. Que levante la mano quien de pequeño no pensaba en esconderse ahí cuando pasara algo parecido. Porque el secreto de Halloween está en saber jugar con el espectador hasta lanzarlo a la pregunta ¿tú qué harías? porque eso que te persigue con una máscara blanca no se va a detener, no se va a parar, no vas a poder suplicarle...ese tipo de la máscara blanca es el mal puro, el terror, el diablo, el hombre del saco...Desde luego para mí, Halloween es la mejor película de terror de la historia del cine.

El año pasado salió a la luz la noticia de que Rob Zombie se encargaría de dirigir el remake de Halloween...y al principio cundió al pánico, más que nada porque ¿qué necesidad hay de rehacer un pedazo de clásico como este? ¿Es que el pobre Michael Myers no ha tenido ya bastante con siete desastrosas secuelas de las que sólo se salva Halloween H20? Más aún teniendo en cuenta que no soy muy amigo de Rob Zombie, de sus melenas, de sus camisetas heavy y que considero que La casa de los 1000 cadáveres y Los renegados del diablo son dos engendros en celuloide...Pero bueno, después de ver los espléndidos remakes de La matanza de Texas y Las colinas tienen ojos (ambos muy superiores a los originales a pesar de versionar a dos clásicos indiscutibles del terror) había que dar un voto de confianza. El tráiler es espléndido y las críticas del público también. La película ha sido una de las cintas de terror más taquilleras en EE.UU donde se estrenó el 31 de agosto (es inexplicable que haya tardado tanto en llegar a España donde se podía haber estrenado perfectamente en Halloween) a pesar de que la crítica le haya dado la espalda. Lo cierto es que la idea de mezclar una precuela (con la infancia de Michael Myers y su primer asesinato que en la original sólo ocupan los primeros cinco minutos del filme) y un remake es bastante sugerente...eso y las primeras imágenes que se pueden ver con un Michael encontrando su mítica careta blanca pero esta vez llena de porquería y suciedad. El ambiente sórdido que Zombie impregna a sus películas puede que le venga muy bien a este mito del cine de terror. El 4 de enero Michael vuelve a Haddonfield para decirle truco o trato a su querida Laurie Strode...

El año bohemio


El viernes pasado comenzó oficialmente el año bohemio de la libertad, la belleza, el amor y la verdad...a partir de ahí dijimos adiós a 355 días (esa es la duración de l'anné bohéme) en el que personalmente aprendí tantas cosas que puedo considerarlo, sin ninguna duda, como el mejor año de mi vida. Y no precisamente porque todo lo que me haya pasado haya sido bueno sino porque ha sido el que más he aprendido, donde más he reído, llorado, donde mejor me lo he pasado pero también donde más he estado jodido...Un camino de baldosas amarillas en el que he madurado más que en los otros veinticuatro años juntos...


...Y este nuevo año bohemio ha empezado cargado de cosas nuevas, de aventuras que empiezan. Empezando por mí mismo que ha dejado atrás a Javier Linares para decirle ¡hola! a Jota Linares. Un simple problemilla legal para poder firmar mis guiones y mis cortos (hay como tropecientos mil Javier LInares que se dedican a esta locura de hacer cine) que me ha hecho replantearme un pequeño cambio en el nombre pero que no viene solo...proyectos, novedades y, sobre todo, el guión de un largometraje que espero que este año se convierta en mi primera película...


Y entre tantas cosas nuevas este blog para hablar de esa cosa que me quita el sueño, eso que llevo queriendo hacer desde que era un enano y jugaba con el CineXin: el cine...


Aunque creo que esto será más como una manera de hablar conmigo mismo que otra cosa...