PELICULEROS

martes, 25 de diciembre de 2007

Wellcome home my dear Michael...

Por Navidad vuelven muchas cosas a casa...el turrón, los hijos pródigos, los adornos de Navidad guardados en el armario de las cosas inútiles, los villancicos, Ramón García y las campanadas...

Pero lo mejor de todo es que Michael Myers vuelve a Haddonfied (Illinois) el 4 de enero con su máscara blanca, su mono azul y su gigantesco cuchillo de cocina. Wellcome home my dear Michael!
En 1978 John Carpenter revolucionaría el cine norteamericano con una modesta producción de terror llamada Halloween donde daba forma al hombre del saco en una historia elegante, terrorífica y tan simple como eficaz: en la noche de Halloween de 1965 el niño Michael Myers asesina brutalmente a su hermana con un cuchillo de cocina y escondido tras una máscara de payaso. Tras ser internado en un manicomio queda al cargo del Dr.Loomis que llega a una conclusión devastadora: tras los ojos de ese paciente se esconde el mal absoluto, el terror sin explicación, la crueldad de alguien que no necesita razones ni justificación para matar...En la víspera de Halloween de 1978, Michael escapa y se dirige a su pueblo natal, Haddonfield, donde será el protagonista de una masacre con un objetivo claro: Laurie Strode, una estudiante que trabaja de canguro y que verá cómo los miedos del niño al que vigila son más reales de lo que nunca imaginó...Laurie, tengo miedo. El hombre del saco está en la puerta....

Halloween se convirtió en la película independiente más rentable y taquillera de la historia y mantuvo este título hasta el estreno en 1999 de El proyecto de la bruja de Blair. ¿Por qué? Porque Carpenter consiguió una película simple, sencilla pero aterradora y efectista como pocas. El gran acierto es el juego de malabares que el director hace para materializar en Michael Myers todos nuestros miedos infantiles; de hecho, los niños a los que las jóvenes protagonistas cuidan son los primeros en ver al serial-killer y lo confunden con el hombre del saco, a lo que las despreocupadas protagonistas no hacen demasiado caso. El oto gran acierto es el protagonismo de una debutante Jamie Lee Curtis en el papel de Laurie Strode, la joven responsable y mojigata que acaba convirtiendo la noche de Halloween en una desesperada lucha por sobrevivir. Pocas veces los protagonistas de una película de terror son tan bien construidos que consiguen una identificación con el público al 100%...es decir, no queremos ver cómo muere sino que le gritamos que corra por tal sitio, que se esconda en tal otro o que coja tal cuchillo para defenderse. Halloween nos dejó para el recuerdo unos travellings elegantes y que ponen los nervios de punta porque capturan la tranquilidad de un pueblo aburrido y estúpido que no sabe la que se le viene encima, la tranquilidad del american way of life que nos enseña los monstruos aterradores que es capaz de crear detrás de sus casas blancas perfectas.

Para el recuerdo nos deja la secuencia aterradora en que Laurie se esconde de Michael en un armario y es atacada por el asesino. Que levante la mano quien de pequeño no pensaba en esconderse ahí cuando pasara algo parecido. Porque el secreto de Halloween está en saber jugar con el espectador hasta lanzarlo a la pregunta ¿tú qué harías? porque eso que te persigue con una máscara blanca no se va a detener, no se va a parar, no vas a poder suplicarle...ese tipo de la máscara blanca es el mal puro, el terror, el diablo, el hombre del saco...Desde luego para mí, Halloween es la mejor película de terror de la historia del cine.

El año pasado salió a la luz la noticia de que Rob Zombie se encargaría de dirigir el remake de Halloween...y al principio cundió al pánico, más que nada porque ¿qué necesidad hay de rehacer un pedazo de clásico como este? ¿Es que el pobre Michael Myers no ha tenido ya bastante con siete desastrosas secuelas de las que sólo se salva Halloween H20? Más aún teniendo en cuenta que no soy muy amigo de Rob Zombie, de sus melenas, de sus camisetas heavy y que considero que La casa de los 1000 cadáveres y Los renegados del diablo son dos engendros en celuloide...Pero bueno, después de ver los espléndidos remakes de La matanza de Texas y Las colinas tienen ojos (ambos muy superiores a los originales a pesar de versionar a dos clásicos indiscutibles del terror) había que dar un voto de confianza. El tráiler es espléndido y las críticas del público también. La película ha sido una de las cintas de terror más taquilleras en EE.UU donde se estrenó el 31 de agosto (es inexplicable que haya tardado tanto en llegar a España donde se podía haber estrenado perfectamente en Halloween) a pesar de que la crítica le haya dado la espalda. Lo cierto es que la idea de mezclar una precuela (con la infancia de Michael Myers y su primer asesinato que en la original sólo ocupan los primeros cinco minutos del filme) y un remake es bastante sugerente...eso y las primeras imágenes que se pueden ver con un Michael encontrando su mítica careta blanca pero esta vez llena de porquería y suciedad. El ambiente sórdido que Zombie impregna a sus películas puede que le venga muy bien a este mito del cine de terror. El 4 de enero Michael vuelve a Haddonfield para decirle truco o trato a su querida Laurie Strode...

1 comentario:

Jon Rivero dijo...

jaja tambien por blogger eh!!!

seguiremos atentamente el recorrido
saludos!!